Bueno, no solo para niños.

Hola, espero como siempre estés bien y me da mucho gusto poder escribirte. Sabes, hay veces que las cosas son más simples que lo sencillo. Es decir, hay veces que las cosas que planeamos no salen como pensamos y la solución está a la vuelta de la esquina, o de la alacena, como en la aventura de este cuento.

Para esta ocasión te tengo una historia con algo de toque infantil para explicar esa idea. En esta ocasión Miguel y Gabriel nos llevaran de la imaginación y nos enseñarán de que a pesar de su plan las cosas no les salen como ellos desean. Pero lo importante en está historia es que a pesar de las dificultades, lo mejor que les pudo haber pasado es que las cosas no funcionaran. La solución vino de la mano de un personaje sorpresa, uno que ellos mismos no habían calculado en su plan.

Ahora bien, aprovechando que has venido y que estamos juntos, deja me tomo otro sorbo de café… y te cuento que a veces, en la vida como adultos, planeamos, planeamos y al final del día caemos en picada desde las alturas de nuestras ideas y planes. Planeamos que terminaremos algo en una fecha y llega el día del plazo y las cosas no se terminan. Planeamos que haremos una gran fiesta y resulta que los invitados más esperados no pueden asistir.

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¿Qué hacer si los planes no se cumplen?

Respuesta corta: improvisar.

Así de simple.

Así es, improvisar, como lo define la RAE, [definición de: IMPROVISAR], pero si eres como yo, ya sabes que eso cuesta mucho trabajo. Por que el cambio repentino es incomodo para una mente lineal. Pero a pesar de la incomodidad hay un truco, uno de los mejores “hackings” que conozco, ese es: voltear alrededor y ver cuál solución está ahí esperando que la tomes.

¿Cómo!, ¿soluciones predefinidas, soluciones a la espera?

Respuesta: Sí, soluciones que ya estaban ahí antes de ser necesarias, soluciones por anticipado.

¡Trucazo, magazo!

Yo no sé cómo es que funcionan ─bueno en realidad fingiré al escribir esto que no lo sé, no quiero entrar en polémica─, pero en base al empirismo de que a cada problema que me ha dado la vida, a la vez me ofrece una solución alterna puedo decir que así es. En muchos de esos casos la solución ya la conocía desde un par de días antes, o sabía de ella y captó un segundo mi atención, cómo si fuera el aviso de que sería usada un poco más adelante.

Entrando en el mundo de nuestra mente, puedo decirte que no prestamos atención a lo que no necesitamos, no conocemos o no nos estorba. Al parecer, cuando atravesamos una situación difícil es que estamos receptivos a las soluciones, y de repente donde no percibíamos un edificio, una oficina, un local, o simplemente eso de por ahí parecía basura, aparece lo que nos puede ayudar a salir del apuro. Terminamos sorprendidos que pudo haber estado ahí desde siempre y de repente en el momento justo es cuando aparece.

Así es como mecánicamente muchas veces funciona, así que te invito a mirar a tu alrededor interno y externo cuando las cosas se te salgan del plan para echar un ojo y ver si en verdad la solución no te está esperando ya por anticipado.

Imagen de soldado con solución. Imagen del cuento de la misión.

¿Pero acaso sujetarse al plan no es correcto?

Lo es, y no debes dejar de hacerlo.

En el ejercito lo hacen todo el tiempo, por algo es así.

Por eso el cuento de Gabriel y Miguel se centra en una infanti-parodía militar, las fuerzas armadas siempre planean todo por anticipado y recurren a su entrenamiento para que las cosas se ajusten al plan, así los altos mandos saben que esperar de la tropa y de la misión.

Pero es en las mismas fuerzas armadas que planean el Plan A y el Pan B, ya que saben que las cosas a veces no se ajustan al plan, así que más vale enseñar y prepararse para una solución alterna, por que lo importante no es el cómo, lo importante es cumplir la misión.

Y entonces, ¿le vas a dar play al cuento?

Así pues, si ya se terminó la soda o el café, para de leery dale clic a ese reproductor de audio. Escucha el cuento de La misión, después no me dejes con la palabra en la boca y como siempre, acompaña a este solitario escritor a una charla para platicar sobre las reflexiones del cuento.

Hasta muy pronto.

Juox R. Aeon.

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